Si alguna vez has sufrido pérdidas de orina al toser, estornudar, reír, saltar o hacer deporte, debes saber que no es algo que tengas que aceptar como “normal”. Este tipo de escape puede estar relacionado con la incontinencia urinaria de esfuerzo, un problema frecuente que puede aparecer cuando el suelo pélvico no consigue responder correctamente al aumento de presión dentro del abdomen.
Además, situaciones como el embarazo, el parto, determinados cambios hormonales, el envejecimiento, el estreñimiento o incluso una tos persistente pueden influir en la función de esta musculatura. Por ello, identificar el origen es el primer paso para encontrar una solución adecuada.
¿Qué ocurre cuando tosemos o hacemos ejercicio?
Al toser, estornudar, correr o levantar peso, aumenta rápidamente la presión dentro del abdomen. En condiciones normales, los músculos del suelo pélvico trabajan de forma coordinada para ayudar a mantener el cierre de la uretra.
Sin embargo, cuando esta respuesta muscular es insuficiente o existe una alteración en la coordinación, pueden producirse pequeñas pérdidas de orina. De hecho, la incontinencia urinaria de esfuerzo se caracteriza precisamente por escapes asociados a actividades físicas como toser, estornudar o practicar deporte.
Por eso, aunque pueda resultar incómodo hablar de ello, tener pérdidas al correr, saltar o entrenar es un motivo válido para consultar con un profesional.

¿Significa que tengo el suelo pélvico débil?
No necesariamente. Aunque una disminución de la fuerza puede influir, el suelo pélvico no funciona únicamente como un músculo que hay que “fortalecer”. También intervienen la coordinación, la capacidad de relajación, la respiración y la adaptación a los movimientos.
Precisamente por eso, hacer ejercicios de Kegel por cuenta propia no siempre es suficiente. Las guías del NICE (National Institute for Health and Care Excellence) recomiendan un programa supervisado de entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico durante al menos tres meses como tratamiento de primera línea para mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo o mixta.
Además, una revisión Cochrane que analizó 31 ensayos con 1.817 mujeres encontró que el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico aumentaba las probabilidades de curación de la incontinencia de esfuerzo frente a no realizar tratamiento.
¿Puedo seguir haciendo deporte?
En muchos casos, sí. Tener pérdidas de orina no significa que tengas que abandonar el ejercicio. Sin embargo, puede ser necesario adaptar temporalmente determinados movimientos, cargas o impactos mientras se trabaja la función del suelo pélvico.
Por tanto, el objetivo no debería ser simplemente evitar correr, saltar o entrenar, sino recuperar progresivamente la capacidad del cuerpo para realizar estas actividades sin pérdidas.
Si las pérdidas aparecen con frecuencia, aumentan o afectan a tu vida diaria, una valoración especializada puede ayudarte a conocer qué está ocurriendo. En Clínica Apolo contamos con una unidad de fisioterapia de suelo pélvico para abordar la incontinencia mediante valoración individual, ejercicio terapéutico y reeducación de hábitos.
En definitiva, que se te escape el pis al toser o hacer deporte no significa que tengas que resignarte. Una valoración adecuada permite conocer la causa y plantear un tratamiento adaptado a tus necesidades.
Publicado el 8 de septiembre de 2026


