El suelo pélvico debilitado puede manifestarse de formas muy diferentes y no siempre resulta fácil identificarlo. Algunas señales habituales son las pérdidas de orina al toser, estornudar, correr o saltar, la necesidad urgente de ir al baño o una sensación de presión o pesadez en la zona pélvica.
Señales que pueden indicar debilidad del suelo pélvico
Una de las señales más conocidas son las pérdidas de orina al hacer esfuerzos. Sin embargo, no es la única. También pueden aparecer dificultad para controlar los gases o las heces, necesidad frecuente de orinar o sensación de peso en la vagina.
Además, situaciones como el embarazo y el parto, el estreñimiento mantenido, la tos crónica, la menopausia o el envejecimiento pueden favorecer problemas relacionados con el suelo pélvico.
¿Cómo puedo comprobar si mi suelo pélvico funciona bien?
Una primera pista es intentar realizar una contracción del suelo pélvico: imagina que quieres evitar que se escape un gas y, al mismo tiempo, cortar el flujo de orina. Deberías notar una sensación de contracción y elevación, sin tener que apretar los glúteos, juntar las piernas ni contener la respiración.
Aun así, poder contraer estos músculos no significa necesariamente que funcionen correctamente. La valoración de un profesional puede determinar si existe debilidad, falta de coordinación o cualquier otro problema.
¿Qué puedo hacer si tengo síntomas?
El entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico es una de las principales opciones de tratamiento para determinados problemas, especialmente la incontinencia urinaria. NICE recomienda programas supervisados de entrenamiento muscular como tratamiento de primera línea en mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo o mixta.
Por eso, si tienes pérdidas de orina, sensación de presión, molestias durante las relaciones sexuales o cualquier otro síntoma, puede ser recomendable realizar una valoración individualizada. En Clínica Apolo puedes consultar el servicio de fisioterapia especializada en suelo pélvico.
Y recuerda: tener pérdidas de orina o molestias en esta zona no debería considerarse algo que simplemente hay que aceptar. Una valoración adecuada puede ayudar a conocer qué está ocurriendo y qué tratamiento puede ser más apropiado. En Clínica Apolo pueden orientarte de forma personalizada.
Publicado el 19 de septiembre de 2026 · Actualizado el 18 de septiembre de 2026


