La menopausia y el suelo pélvico están más relacionados de lo que muchas mujeres imaginan. Durante esta etapa, los cambios hormonales pueden afectar a los tejidos de la zona íntima, la función urinaria y las relaciones sexuales. Por eso, si notas pérdidas de orina, sequedad vaginal o sensación de presión en la pelvis, es importante saber que existen opciones para mejorar tu bienestar.
¿Cómo afecta la menopausia al suelo pélvico?
Con la llegada de la menopausia disminuyen los niveles de estrógenos, unas hormonas que contribuyen a mantener la salud de los tejidos vaginales y del aparato genitourinario. Como consecuencia, algunas mujeres experimentan cambios en la elasticidad y la lubricación, así como molestias que pueden afectar a su calidad de vida.
Además, el suelo pélvico está formado por músculos y tejidos que sostienen órganos como la vejiga, el útero y el recto. Cuando su función se altera, pueden aparecer diferentes síntomas, aunque no todas las mujeres los experimentan de la misma manera.
Síntomas del suelo pélvico durante la menopausia
Entre las señales más habituales que conviene reconocer se encuentran:
- Pérdidas de orina al toser, reír, estornudar o realizar ejercicio.
- Urgencia urinaria, con necesidad repentina de ir al baño.
- Sequedad vaginal y molestias durante las relaciones sexuales.
- Sensación de pesadez o presión pélvica, que puede asociarse a un prolapso.
- Cambios en el confort íntimo que afectan a la vida cotidiana.
Sin embargo, estos síntomas no deben atribuirse automáticamente a la edad. Si aparecen, persisten o interfieren en tu día a día, es recomendable consultar con un profesional sanitario para identificar su causa.
¿Qué puedes hacer para cuidar tu suelo pélvico?
La buena noticia es que existen medidas para cuidar esta musculatura y abordar los síntomas. En primer lugar, la fisioterapia especializada puede ayudar a valorar la función del suelo pélvico y diseñar un programa individualizado de ejercicios, control muscular y educación de hábitos.
De hecho, la guía clínica del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) recomienda el entrenamiento supervisado de la musculatura del suelo pélvico durante al menos tres meses como tratamiento inicial para la incontinencia urinaria de esfuerzo o mixta.
Por otro lado, mantener una actividad física adaptada, cuidar el tránsito intestinal y evitar esfuerzos repetidos que agraven los síntomas también puede formar parte del abordaje. Eso sí, hacer ejercicios de Kegel sin una valoración previa no siempre es la mejor opción, ya que algunas mujeres necesitan aprender a relajar la musculatura, no solo a fortalecerla.
Si quieres conocer las opciones disponibles, puedes consultar el servicio de CLÍNICA APOLO para la valoración y el tratamiento fisioterapéutico del suelo pélvico en Mazarrón.
¿Cuándo es recomendable acudir a un especialista?
Si las pérdidas de orina, las molestias íntimas o la sensación de presión pélvica afectan a tu rutina, no tienes por qué normalizarlas. Una valoración profesional permite conocer qué está ocurriendo y determinar qué tratamiento puede resultar más adecuado para ti.
Asimismo, los síntomas vaginales y urinarios asociados a la menopausia pueden requerir una valoración médica específica. En algunos casos, el profesional sanitario puede considerar tratamientos locales, según los síntomas, los antecedentes y las preferencias de cada mujer.
En Clínica Apolo, cuidar tu salud también significa acompañarte en cada etapa de la vida. Si estás atravesando la menopausia y quieres mejorar tu bienestar, puedes informarte sobre nuestros servicios de Clínica Apolo y consultar qué opciones se adaptan a tus necesidades.
Publicado el 16 de octubre de 2026


